El Sindicato Marítimo de Pescadores (SIMAPE) y la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (CAIPA) alcanzaron en la mañana de este miércoles 15 de julio un acuerdo para corregir la liquidación del Sueldo Anual Complementario y cerrar el conflicto abierto en la flota fresquera de Mar del Plata.
Durante la audiencia celebrada ante la Secretaría de Trabajo del Ministerio de Capital Humano, las partes declararon conjuntamente que las empresas representadas por CAIPA procederán a ajustar el aguinaldo conforme al sistema utilizado antes de la sanción de la Ley de Modernización Laboral 27.802.
La decisión deja atrás el cálculo mediante un promedio salarial aplicado por las empresas de la cámara y restablece el criterio vigente antes de la reforma. Con esa definición quedó superada la causa que había llevado al gremio a impedir la zarpada del BP Virgen María, perteneciente al Grupo Solimeno.
La audiencia comenzó a las 11:45 y finalizó a las 12:55. Fue conducida por el secretario de Conciliación, Dr. Pablo Crebay.
Por el SIMAPE participó su secretario general, Pablo Trueba, acompañado por el abogado Martín Yocca. CAIPA estuvo representada por su presidente, Fernando Rivera, junto con los paritarios Inés Vivas y Marcos Gianera del Grupo Moscuzza y Solimeno respectivamente.
El acta estableció dos decisiones concretas. La primera dispone recalcular el SAC según la modalidad anterior a la reforma laboral y lo firmado oportunamente. La segunda compromete al sindicato y a la cámara a continuar las negociaciones destinadas a conformar un nuevo convenio colectivo, bajo el marco de la Ley 27.802 y el Decreto 407/2026.
El entendimiento produjo una consecuencia inmediata dentro del sector fresquero: unificó el criterio de liquidación entre las cámaras empresarias alcanzadas por el CCT 586/10.
Las empresas representadas por la Cámara Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura (CAABPA) ya habían computado el aguinaldo conforme a la pauta acordada con el gremio. Sus buques permanecieron fuera de las medidas sindicales. Las firmas vinculadas con CAIPA habían aplicado un promedio, pese a encontrarse comprendidas dentro del mismo régimen convencional y del acuerdo salarial firmado en junio.
La corrección acordada este miércoles elimina esa diferencia y devuelve previsibilidad a las liquidaciones del personal embarcado. También permite que la discusión sobre el futuro régimen laboral continúe dentro de la mesa paritaria, sin trasladar sus efectos a las zarpadas y a la operatoria del puerto.
El conflicto fresquero quedó cerrado
La resolución debe leerse con claridad. El acta firmada hoy en Ciudad Autónoma de Buenos Aires cerró el frente abierto entre SIMAPE y CAIPA dentro de la flota fresquera.
Las denuncias presentadas por el sindicato contra empresas congeladoras y contra el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) corresponden al CCT 580/10 y forman parte de actuaciones diferenciadas. Esos expedientes incluyeron reclamos por la liquidación del aguinaldo, conceptos salariales convencionales y sumas adeudadas. Su tratamiento no aparece comprendido expresamente dentro del acuerdo celebrado con CAIPA.
El desenlace también recompuso una coherencia institucional que había quedado en duda. Por la trayectoria de CAIPA, su posición histórica dentro del entramado pesquero marplatense y la precisión del compromiso paritario firmado, resultaba difícil conciliar lo acordado con una liquidación realizada bajo otro criterio cercano a la nueva Ley de Modernización Laboral mal aplicada por otras cámaras del sector congelador.
Primó el raciocinio institucional. La conducción encabezada por el Dr. Fernando Rivera revisó la postura, honró la palabra comprometida y evitó que una interpretación coyuntural quedara instalada como hecho consumado. El episodio dejó, además, una referencia para las nuevas generaciones que comienzan a asumir responsabilidades de representación en dos de las principales empresas marplatenses: los nuevos alineamientos pueden modificar el escenario de una negociación, pero los compromisos firmados conservan peso propio dentro del puerto.
Con el criterio del aguinaldo nuevamente unificado, el conflicto abandona el muelle y regresa al ámbito paritario. De esta manera la flota fresquera representada por CAIPA quedó liberada para iniciar la demorada zarpada de ayer. La próxima discusión será el nuevo convenio colectivo. Hasta que ese proceso produzca otro instrumento, la liquidación del SAC deberá ajustarse a la fórmula reconocida en el acta firmada este miércoles.






