El congelador de Iberconsa ingresó a Nodosa tras casi un mes de navegación desde Puerto Madryn. Sus cuotas originales de merluza común y de cola equivalen a casi 12.000 toneladas sobre los límites de captura establecidos para 2026.
Categoría: pesca
La experiencia se realizará con el BP Luca Santino durante octubre y noviembre, al sur del paralelo 42° S. El trabajo permitirá analizar el funcionamiento de este arte de pesca y generar información técnica y biológica sobre las capturas.
El INIDEP informó una mejora de la CPUE durante 2024 y 2025, aunque advirtió que todavía no resulta suficiente para confirmar una reversión de la tendencia observada en años anteriores.
El desarrollo prevé extraer crudo desde 2028. Su financiación, el alcance de las medidas judiciales y las consecuencias para la pesca explican la dimensión económica de la disputa.
La iniciativa alcanza a operadores, socios y proveedores esenciales de actividades sin autorización argentina. Sus 133 artículos también establecen nuevas facultades de seguridad nacional, penas de prisión y un régimen de regularización.
El Consejo Federal Pesquero analizó el cierre de la temporada de langostino en aguas nacionales, recibió nuevos indicadores sobre el estado de la merluza de cola y avanzó con asignaciones de merluza común.
La provincia busca una compensación mayor por el cierre del Golfo San Jorge. El antecedente es un cupo social de 4.500 toneladas anuales; el nuevo planteo exige definir cómo se vincularía el recurso con el procesamiento y el empleo local.
Argentina y Uruguay establecieron las capturas permitidas para ambos conjuntos de especies. En lenguados se habilitarán 4.400 toneladas por período administrativo, mientras que para las rayas costeras podrán pescarse 3.600 toneladas durante 2027, con límites adicionales a medida que avance el consumo del cupo.
La Provincia reunió a empresas y actores vinculados al puerto para analizar una posibilidad que permita mantener el movimiento laboral durante los meses de menor actividad. Hay firmas interesadas en operar con buques fresqueros, aunque todavía deberán alcanzarse acuerdos con los trabajadores.
La medida regirá en la Zona Común de Pesca y contempla 2.450 toneladas inicialmente habilitadas y una reserva administrativa de 300 toneladas. La Comisión aplicó un criterio precautorio a partir de la evaluación del recurso.
La pesca en aguas nacionales dejó hasta el 9 de septiembre 126.163 toneladas declaradas, un 42% más que las 88.850 toneladas de toda la temporada 2025. El balance todavía es provisorio porque restan computarse las últimas descargas de los buques que regresaron a puerto tras el cierre.
El gremio peruano estima más de 9.000 embarcaciones participantes y reclama un padrón específico. El valor informado en planta se ubica 80,9% por debajo del máximo de 2025.
La desconexión durante la marea, incluso en operaciones de pesca, retira información de seguridad a los demás navegantes. Las normas establecen la continuidad del servicio y delimitan las excepciones.
La propuesta permitiría a un padrón de barcos amarillos pescar en ambas jurisdicciones del Golfo San Jorge. Su instrumentación requiere consenso sectorial y reglas de manejo sobre un área de cría del recurso.
Momentos de transición en la demanda y nuevo orden político económico ordenan una actividad que ya comienza a tener capacidad ociosa.
La temporada en aguas nacionales finalizará el domingo 13 de septiembre. La comunicación oficial ratifica la fecha anticipada por PESCARE.
El proyecto pone el foco en la trazabilidad. Su aplicación exige distinguir las competencias pesqueras de las limitaciones que impone la disputa de soberanía.
La provincia patagónica llegó a encabezar el acumulado nacional al comenzar septiembre. Con datos actualizados al 9 de septiembre, Buenos Aires volvió al primer lugar con 265.441,5 toneladas, frente a las 260.499,6 de Chubut, en un escenario todavía abierto para lo que resta de 2026.
El trabajador tenía 36 años y era oriundo de Goya, Corrientes. Se investigan las circunstancias de su muerte durante la navegación. Intervino Prefectura Naval Argentina.
El anuncio sobre el petróleo reabrió el debate pesquero. La normativa vigente contempla relaciones económicas y comerciales, con consecuencias sobre las autorizaciones para operar en el país.
Los crustáceos concentraron el impulso productivo. El contraste con la actividad afectada por el conflicto gremial de 2025 amplifica las subas interanuales. Son datos oficiales.
El deterioro de los rendimientos adelantó la decisión. La flota tendrá hasta el miércoles para realizar el último despacho a aguas nacionales.
El cierre comprendería las subáreas 4 y 5 y los sectores exteriores a la ZVPJM. La especie quedaría limitada a capturas incidentales en operaciones dirigidas a otros recursos.
La evaluación regional de 2026 vinculó el estado del recurso con las capturas históricas. La administración binacional fijó un máximo anual de 1.500 toneladas.
Las decisiones redistribuyen capturas y modifican condiciones operativas con efectos directos sobre la flota, los desembarques y la continuidad de distintos proyectos pesqueros.
La decisión se tomó tras tres temporadas de pruebas y a partir de los resultados del INIDEP, que determinaron una mayor retención de ejemplares comerciales con los anillos de menor diámetro.
Había aparecido langostino de buen tamaño y calidad, pero la elevada fauna acompañante llevó la relación merluza-langostino por encima del límite permitido. El Consejo Federal Pesquero decidió cerrar en forma definitiva esa subárea.
La prohibición rige desde las 00:00 del jueves 3 de septiembre dentro de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza.
La Provincia firmó siete convenios con municipios y cámaras empresariales para avanzar en la administración conjunta de sus polos productivos. El esquema incluye al Parque Pesquero de Puerto Madryn.
El Gran Cinturón del Atlántico alcanzó el segundo mayor volumen de la serie satelital. Su acumulación costera amenaza los ecosistemas y la pesca, mientras su aprovechamiento industrial enfrenta límites técnicos y sanitarios.
La prohibición rige desde las 00:00 de este lunes 31 de agosto. En paralelo, más de 30 fresqueros regresaron a Mar del Plata desde el viernes pasado anticipando el final de la temporada de langostino en aguas nacionales.
El palangrero ruso perdió estabilidad tres días después de regresar de una campaña de casi 132 días en el Atlántico Sudoccidental. Sus 41 tripulantes fueron evacuados ilesos y se desplegaron barreras de contención ante el riesgo ambiental.
A diez años de las primeras certificaciones internacionales, la industria pesquera chilena informó que 14 pesquerías cuentan con estándares de sostenibilidad. Cerca de un millón de toneladas están certificadas bajo el sello del Marine Stewardship Council.
El principal puerto pesquero del país continúa al frente de los desembarques, aunque hasta julio registró un volumen 17,7% inferior al de 2025.
El Informe de Coyuntura de julio muestra un sector con mayor volumen de capturas y un fuerte crecimiento del valor exportado. El langostino protagoniza la recuperación, la merluza avanza y el calamar pierde terreno respecto de 2025.
La terminal santacruceña acumula aproximadamente 11.300 toneladas descargadas y registra el ingreso de 113 buques tangoneros desde el inicio de la zafra. El movimiento pesquero sostiene además una mayor demanda de estiba, transporte y servicios vinculados a la operatoria portuaria.
La decisión podría conocerse entre hoy y mañana. Mientras aumenta la presencia de merluza en las Subáreas abiertas, buena parte de la flota se desplazó fuera de la zona de veda, donde encontró langostino de mayor talla y capturas más limpias.
La compañía prevé incorporar al menos 50 trabajadores en San Julián y procesar en la provincia parte de las capturas de su nuevo buque potero. Los proyectos fueron analizados durante una reunión con el gobernador Claudio Vidal y autoridades provinciales
El programa tendrá una duración de dos años y podrá involucrar hasta cuatro buques al sur del paralelo 48°. El objetivo será actualizar el conocimiento sobre un recurso considerado abundante en el ecosistema sur-austral y determinar si existen condiciones biológicas y operativas para desarrollar una pesquería sustentable.
El CFP avanzó con asignaciones y transferencias de merluza común, analizó la evolución de la temporada de langostino, renovó proyectos de calamar y aprobó una pesca experimental de sardina fueguina. También trató cuestiones vinculadas a merluza negra, anchoíta, crustáceos bentónicos e inactividad comercial.







































